¿Empezar un blog de Home Staging en 2022? Así es como lo haría yo.

Estas son algunas de las preguntas que me suelen hacer sobre blogs en mis consultorías:

  • ¿Vale la pena invertir en un blog cuando nadie lee?
  • ¿Con qué frecuencia hay que escribir?
  • No se me da bien escribir, ¿cómo empiezo?
  • Y mi favorita…
  • ¿De qué se supone que tengo que hablar?

Bueno, pues de esas y otras cuestiones va el artículo de hoy, solo que aplicado a un blog de Home Staging y a cómo lo enfocaría yo si tuviera que empezar uno desde cero.

¿Te quedas hasta el final?

Mito VS Realidad. No hace falta escribir bien para tener un blog.

Esto tiene que quedar claro desde el principio: no te hacen falta habilidades especiales para empezar a escribir un blog sobre Home Staging. En realidad, ni sobre Home Staging ni sobre prácticamente ningún tema.

Es verdad que algunos temas son más exigentes que otros, por ejemplo aquellos que tratan sobre temas médicos o financieros.

Pero no es nuestro caso.

Y digo nuestro, porque llevo escribiendo para blogs del sector inmobiliario desde hace más de 6 años y mis artículos han recibido decenas de miles de visitas, cientos de comentarios de agradecimiento y personas interesadas en contratar los servicios de mis clientes, todo sin que yo tuviera unas habilidades excepcionales como redactor.

Lo podéis ver en el siguiente ejemplo.

Este el Analytics de uno de mis clientes que, con tan solo 2 artículos, ha recibido más 30.000 visitas en su página web durante el último año.

Llegados a este punto, la pregunta es obligada. Si un blog va de escribir, pero que funcione o no, no depende de escribir bien, ¿de qué depende entonces?

La respuesta es más sencilla de lo que te puedes imaginar. Es más, estoy seguro de que la conoces.

La clave para que un blog funcione reside en pensar en el lector al que queremos llegar por encima de todo.

Bueno, solo con pensar en él no vale. También hay que escuchar, entender, conocer y, sobre todo, descubrir qué es lo que realmente puede ser relevante para él, para su negocio y para su vida.

Hay que profundizar en su mente y en su corazón y, una vez lo hayamos hecho, hablarle de lo que le interesa de forma clara y, a poder ser, entretenida.

Piensa en artículos que hayas podido leer recientemente, que hayan llamado tu atención y que te hayan gustado.

¿Los has leído por el estilo literario, por la retórica o por la ausencia de faltas de ortografía en el texto, o más bien porque trataban de algo que te interesaba, porque las ideas estaban claramente expresadas y porque la lectura se te hizo más o menos amena?

Pues eso.

Razones para tener un blog sobre Home Staging, o sobre lo que sea.

Vale, ahora que tenemos claro que para escribir un blog no necesitamos grandes habilidades de escritura, creo que es el momento perfecto para definir por qué hacerlo.

Hay varias razones, muchas en realidad, pero me centraré en las 3 que considero más importantes.

Primero, porque el contenido de nuestro blog se puede posicionar en Google más fácilmente que cualquier otra página de nuestra web, siempre que lo hagamos bien, claro.

En serio, es más fácil que aparezcas en las primeras 10 posiciones del buscador con un artículo hablando sobre las claves para vender un piso rápido, que con la página en la que explicas en qué consiste tu servicio de Home Staging.

Segundo, porque el contenido del blog atrae visitas de forma recurrente durante años.

Es cierto que no todos los artículos que escribas recibirán visitas, pero aquellos que se posicionen bien, lo harán durante mucho tiempo.

Recuerda que los anuncios en internet solo atraen tráfico mientas pagas, y que tus publicaciones en redes sociales son más efímeras que un amor de verano.

En cambio, el contenido de tu blog permanece y, si está bien posicionado y lo vas actualizando, va a ser muy difícil que desaparezca.

Y tercero, porque el blog te permite compartir contenido de todo tipo, desde artículos informativos que eduquen a tu audiencia, hasta cartas de venta que te permitan promocionar tu servicio de forma mucho más sutil y convincente que con anuncio.

No te preocupes que vamos a ver todo esto con más detalle a continuación. Pero, por ahora, parecen buenas razones para plantearse tener un blog, ¿verdad?

Primer paso: la preparación

Lo primero que necesitas para empezar un blog, es una web que te permita montar un blog.

Esa es una de las razones por las que suelo recomendar WordPress. Es, en mi opinión, la plataforma perfecta para tener una web y un blog al mismo tiempo, y gestionarlo todo de forma eficiente.

Si tu web no está construida sobre un WordPress y no tienes un blog, habla con la persona que la diseñó y pídele que lo implemente.

Ahora que ya tienes el blog, vacío pero tienes blog al fin y al cabo, olvídate de la web. De momento vamos a trabajar fuera de ella, y lo haremos por una razón.

Hasta que no tengas 10 artículos escritos en Word listos para subir a la web, y al menos 5 ideas más para nuevos artículos, no vas a publicar nada.

Créeme que no hay nada peor que empezar con toda la ilusión del mundo, pasarse horas escribiendo algunos artículos, subirlos a la web y… Ahí se acabó todo hasta que nos vuelva a llegar la inspiración.

¿Resultado? Un blog con 4 artículos, el último con fecha de hace dos años.

Mejor lo haremos así. Al menos, yo lo haría así.

Coge papel y boli, y escribe ideas de las que te gustaría escribir.

Pongamos un mínimo: al menos 30 ideas.

De esas 30 ideas, quédate solo con aquellas que tengan relación con preguntas, dudas y objeciones de clientes reales.

Una vez más, pongamos un mínimo: al menos 15 ideas.

Una vez tengas esas ideas, escribe al menos 10 artículos y guárdate 5 ideas para próximos artículos.

Así podrás publicar en el blog de forma regular y sin agobios.

Ahora bien, ¿cómo escogemos esas ideas?

Veámoslo con algunos ejemplos.

Supongamos que dudas entre escribir sobre Marketing Emocional y sobre cuánto cuesta un Home Staging.

¿Quieres llegar a agencias inmobiliarias interesadas en contratar el servicio de Home Staging? Entonces puede que la mejor opción sea hablar sobre dinero, ¿verdad?

Otro ejemplo.

Imaginemos que tu audiencia objetiva son propietarios particulares que no conocen el Home Staging, pero que buscan la mejor solución para su problema, que es vender su casa. ¿Cómo podrías llegar a ellos con el blog?

Bueno, hemos dicho que no conocen el Home Staging, así que de poco te serviría escribir sobre las virtudes del Home Staging. Las personas no buscamos información sobre cosas que no conocemos, ¿estás de acuerdo?

Pero te dedicas a ayudar a propietarios a vender sus casas y conoces sus principales preocupaciones relacionadas con la venta, así que podrías escribir sobre temas que, aunque no tratan exactamente de Home Staging, sí que tienen relación, captarán su atención y, lo mejor de todo, les llevarán hasta tu web.

Temas como por ejemplo:

¿cómo vender una vivienda sin bajar el precio?

¿cómo subir un anuncio a portales inmobiliarios gratis?

¿cuáles son los mejores portales inmobiliarios para publicar gratis?

¿qué documentos hacen falta para vender una vivienda?

o…

¿por qué tu vecino que tiene el mismo piso que tú, lo ha vendido antes y a mejor precio?

Creo que se entiende la idea.

Y hasta aquí la preparación.

Tómate el tiempo necesario para esta parte porque, sin ninguna duda, es la más importante y la que suele marcar la diferencia entre un blog que funciona y otro que no.

Resumiendo, coge papel y boli, pon al lector en el centro de todo y piensa en temas que realmente puedan ser relevantes para él, aunque no hablen exactamente de Home Staging.

Seguimos.

Segundo paso: la investigación

Ahora que tienes los temas, toca ponerse a escribir esos 10 primeros artículos.

Lo primero que haría yo, sería ir a Google y buscar qué se ha escrito ya sobre esos temas.

Cuando lo hagas, te darás cuenta de que, en muchos casos, ya se ha escrito sobre lo mismo que tú quieres escribir. Pero, al mismo tiempo, verás que la información ofrecida se puede mejorar o presentar desde una perspectiva diferente.

Y eso es precisamente lo que debes hacer.

Te diré algo. El hecho de que otros hayan escrito sobre un tema en particular, no es malo, sino todo lo contrario.

Normalmente quiere decir que son temas que se buscan, que tienen visitas, que potencialmente atraen clientes y que Google quiere en la primera página de su buscador.

Pero tienes que estar ahí, en las primeras posiciones, y, para lograrlo, tu artículo debe ser mejor para el lector que los demás.

Analiza cada uno de los artículos que mejor posicionamiento tienen.

¿Incluyen imágenes? Si no lo hacen, hazlo tú.

¿Incluyen una infografía? Si no lo hacen, hazlo tú.

¿Tratan los temas de forma superficial? Entonces tú tienes que profundizar y ofrecerle al lector información que no pueda encontrar en ningún otro lugar.

¿Emplean un lenguaje técnico y complejo? Genial, porque tú lo harás sencillo, claro y fácil de entender.

¿Incluyen vídeos? Si no lo hacen, hazlo tú.

Y es así como, poco a poco, tu artículo se irá convirtiendo en una pieza de contenido que tus lectores desearán leer.

Es así como, poco a poco, irás definiendo tu estilo y, tus artículos, se convertirán en herramientas de captación, de generación de confianza y de construcción de autoridad.

Tercer paso: a escribir

Poco te puedo decir al respecto, ya que estoy seguro de que lo harás bien.

Solo ten presente algunas cosas, que a mí me ha costado mucho tiempo aprender y que sé que te ayudarán cuando te enfrentes a ese documento de Word en blanco.

  • Empieza por los títulos de cada sección de tu artículo. De ese modo tendrás clara la estructura del texto antes de empezar a escribir y todo será más sencillo.
  • Escribe del tirón. Con esto quiero decir que no te detengas a corregir faltas y que no pierdas el tiempo releyendo cada párrafo y cambiándolo antes de seguir con el siguiente. Siéntate frente al ordenador, empieza a escribir y no te detengas hasta llegar al final.
  • Deja que el texto se enfríe antes de empezar con las correcciones. Siguiendo con el punto anterior, cuando termines de escribir, cierra el ordenador y no pienses más en el artículo. Al día siguiente, vuelve y empieza con las correcciones.
  • Cuando lleves a cabo las correcciones, enciérrate en una habitación y lee el artículo en voz alta. Es la mejor manera de detectar errores que, solo leyendo en nuestra cabeza, pasarán desapercibidos.
  • Pasa el texto definitivo por un corrector ortográfico. Yo utilizo Stilus, pero puedes usar el que quieras. Siempre hay «cosillas» que se nos escapan.
  • Dale una buena capa de SEO al artículo. Si no sabes cómo, me escribes y te lo cuento en una consultoría. Son gratuitas 😉
  • Utiliza lenguaje claro, cercano y sin florituras, pero dale tu toque. Lo único cierto en la idea de que ya no leemos, es que solo dedicamos tiempo a leer aquello que nos interesa y entendemos. Lo que se nos hace difícil, lo dejamos para después, un después que no siempre llega. Pero eso no es razón para que no te apoyes en tu forma de hablar para expresarte.
  • Y, sobre todo, confía en ti. No dudes ni por un momento de que lo que acabas de escribir puede resultarle útil a alguien. Te has esforzado en todos los pasos anteriores lo suficiente, como para saber que has escrito algo relevante para los demás, y que lo has hecho de la mejor manera posible.

Para terminar, te dejo algunos enlaces a artículos de este humilde blog, en los que profundizo mucho más en algunas de las cuestiones fundamentales de las que hemos hablado.

Espero que te sirvan.

👉 Cómo encontrar ideas de contenido

👉 Diferentes tipos de contenido para un blog inmobiliario

👉 Cómo estructurar un artículo

👉 Cuántas palabras debería tener un artículo del blog

👉 ¿Cómo escribiría yo un artículo para tu blog?

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