Estamos viviendo la mejor época del marketing. O al menos esa es mi opinión. La razón es sencilla: nunca antes había sido tan democrático y accesible.

Promocionar tu negocio inmobiliario en Facebook Ads, por ejemplo, es barato. Sobre todo comparado con lo que te costaría anunciarte en un medio tradicional como la televisión o la prensa.

Además, las opciones de segmentación de la plataforma publicitaria de Facebook, te permiten dirigir tus anuncios a personas con intereses y necesidades relacionadas con tu servicio o producto.

Genial ¿no?

Pasa lo mismo con las redes sociales. De forma orgánica, es decir, sin invertir ni un euro, puedes llegar a cientos (quizá miles) de personas o negocios que aún no te conocen.

Es una auténtica locura a la que nos hemos acostumbrado rápido y de la que parece que no somos conscientes del todo.

¿Y la parte mala? Porque siempre hay una parte mala…

Pues que el marketing se ha vuelto tan democrático, que pequeñas, medianas y grandes empresas actúan en el mismo escenario frente a los mismos espectadores.

Y ahí es donde la recomendación y la viralización juegan un papel fundamental.

No importa lo buena que sea tu estrategia de marketing. Que tus clientes recomienden o promuevan tu servicio o producto, siempre será más efectivo y barato.

Ejemplo rápido.

Tienes que cambiar de teléfono móvil, y no te decides entre el último modelo de la manzana y el nuevo smartphone de Samsung.

Entras en la página web de cada una de las marcas, pero saben cómo vender sus productos y convencen. Si de ti dependiera, te quedarías los dos…

¿Qué haces entonces?

Para empezar, buscas algunas reviews en canales de YouTube para ver qué dicen personas a las que ni siquiera conoces, pero que se supone que saben del tema.

También lees algunas opiniones en Amazon. Todo ayuda.

Para terminar, le preguntas al informático de la oficina. Piensas que si sabe de ordenadores, seguro que también sabe de teléfonos móviles.

En los canales de YouTube has escuchado que Apple se ha superado con su último “cacharrito” y en Amazon todos hablan maravillas de ambos teléfonos.

Pero entonces llega el informático, y te dice que conoce a alguien que se ha comprado el último de Apple y que es una maravilla. Lo mejor que ha probado en años.

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Recomendación y viralización. Dos conceptos parecidos, pero con una gran diferencia.

Hay tanta oferta y tan parecida, que a veces resulta muy complicado escoger. Te pasa a ti y le pasa a tus clientes potenciales.

Puedes incrementar tu presupuesto en anuncios, buscar nuevos canales de promoción y optimizar todas tus estrategias de marketing. Pero en algún momento, si quieres seguir creciendo, tendrás que pensar en cómo conseguir que tus clientes te recomienden y promuevan tu servicio.

¿Por qué?

Lo hablaremos un poco más adelante. Pero el CAC es la clave de todo.

Mientras llegamos a eso, es importante entender cuál es la diferencia (sutil) entre recomendar y viralizar.

Una recomendación es una acción que lleva a cabo tu cliente de forma voluntaria. En cambio, una estrategia de viralización, consiste en lograr que tus clientes promuevan tu servicio mientras lo usan.

Creo que lo entenderás mucho mejor con unos ejemplos.

No obstante, si hay algo que tienen en común tanto la recomendación como la viralización, es que solo funcionan si tu servicio o producto es bueno.

Un ejemplo claro de recomendación son las reseñas.

Puedes animar a tus clientes a dejar una opinión sobre tu servicio, pero que lo hagan o no depende exclusivamente de ellos. Es un acto voluntario.

La viralización es un poco más compleja.

Veamos dos ejemplos, uno de ellos ajeno totalmente al sector inmobiliario.

En el punto anterior te dejé una mini encuesta. Si te fijas, en la parte inferior de la misma, aparece el mensaje Powered by Typeform con un enlace hacia su página web.

Ese mensaje te está indicando qué herramienta he utilizado para realizar la encuesta y, si estuvieras buscando algo parecido, sabrías por dónde empezar.

Eso es viralización. Con el uso de la versión gratuita de la herramienta por parte de usuarios como yo, Typeform consigue que otras personas la conozcan y puedan ver sus funcionalidades. Y todo a coste 0.

¿Podríamos aplicar el mismo concepto al sector innmobiliario?

En el artículo de la semana pasada sobre Fidelización y retención de clientes, te di una idea para fidelizar a una inmobiliaria si tienes una agencia de Home Staging, gracias al branding en elementos decorativos.

¿Y si utilizaras esa misma técnica para viralizar tu servicio, con tu propio branding en los trabajos que lleves a cabo en casas de particulares?

Sería el propio particular el que, a través de sus anuncios estaría promoviendo tu marca. Una vez más, estaríamos hablando de viralización.

Pero, ¿por qué es tan importante trabajar en la recomendación y en la viralización?

Principalmente por tres razones con las que creo que estarás de acuerdo conmigo.

La primera es que lo que otros dicen sobre nosotros (bueno y malo), suele tener mucha más credibilidad que todas las bonitas palabras que podamos escribir sobre nuestro servicio en nuestra web o en nuestras campañas de publicidad.

La segunda es que, con tanta oferta y tan parecida, a nuestros posibles clientes les cuesta cada vez más tomar una decisión.

Cuando alguien, conocido o no, les recomienda algo después de haberlo probado, les quita un peso de encima.

Y la tercera es el CAC o Coste de adquisición de cliente.

Las acciones que favorecen la recomendación y la viralilzación de tu servicio, suelen ser a coste 0, o casi 0. Y reducir tu coste de adquisición de cliente es una de las métricas más importantes a tener en cuenta, si quieres disfrutar de un negocio saludable.

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