Hoy no te hablaré de marketing digital, ni de estrategias, ni de herramientas. Hoy quiero contarte qué pienso hacer cuando todo esto pase y dé comienzo una de las mayores crisis económicas de la historia.

¿Que cómo lo sé? Sencillo. Porque no tengo prisa, entreno cada día mi paciencia, y tengo muy claro adónde quiero llegar.

Pero vayamos paso a paso. Antes de contarte qué voy a hacer para sobrevivir, déjame poner un poco de contexto a esta historia.

¿Cómo me está afectando esta crisis sanitaria?

En lo que se refiere a la salud, a día 20 de Abril, tengo un familiar ingresado por coronavirus. La buena noticia es que evoluciona favorablemente y creemos que pronto estará en casa de nuevo.

Respecto a La Inmobiliaria Digital, mi proyecto, sigo trabajando igual. Al menos hasta ahora. Pero tengo el convencimiento de que eso va a cambiar, probablemente a peor.

Varios de mis clientes ya han llevado a cabo despidos, algunos incluso han dado de baja su empresa y, aunque a muchos de ellos les he propuesto aplazar los pagos el tiempo que necesiten, me temo que Mayo será un mes “demasiado tranquilo” para mí.

Tengo compañeros de profesión que lo están pasando peor que yo, sobre todo porque tienen empleados, oficina y, en consecuencia, muchos más gastos.

No es mi caso. Trabajo solo, lo hago desde casa, y mis gastos se reducen a una buena conexión a internet y a herramientas de marketing que uso para trabajar, aunque alguna de esas herramientas cuesta casi como el alquiler de una oficina.

La mala noticia es que solo llevo desde Enero facturando (hasta entonces La inmobiliaria digital era una idea sin clientes), por lo que no he podido ahorrar lo suficiente como para aguantar sin facturar demasiados meses.

A lo mejor piensas que el futuro de mi negocio pinta mal, y puede que tengas razón.

Pero antes de revelarte mi plan secreto para superar lo que vendrá después de la cuarentena, déjame contarte algo más.

¿Por qué empecé con La inmobiliaria digital?

Fue más o menos a finales de 2015 cuando tomé la decisión de abandonar definitivamente mi trabajo como agente inmobiliario y dedicarme por completo a formarme en marketing digital.

¿Por qué?

Pues porque algunos años antes había participado en un proyecto digital y lo que aprendí cambió por completo mi forma de ver y entender internet. A internet y a mí nos pasó lo que se conoce como “amor a primera vista”.

Pero tenía claro que quería seguir en el sector inmobiliario. Me había dado tantas alegrías como tristezas y no pensaba tirar toda esa experiencia por el retrete.

Así que pensé: ¿por qué no unir mis dos pasiones y llevar el marketing digital al sector inmobiliario? Y de esa pregunta, nació La Inmobiliaria Digital.

¿Quieres saber cuál ha sido mi objetivo desde entonces?

Ayudar a que el sector le pierda el miedo a internet, y trasladar lo que ahora sé a todos los profesionales inmobiliarios que tengan interés en adaptarse a una nueva forma de llegar a sus clientes, y que quieran aprender a relacionarse con ellos en un entorno nuevo, pero potencialmente mejor.

Y por eso, porque sé exactamente por qué empecé con La Inmobiliaria Digital, sé qué es lo que voy a hacer cuando todo esto acabe. Te lo cuento ya…

El futuro de La inmobiliaria digital

Tengo muy clara mi misión y sé dónde quiero estar de aquí a 5 años. Ahora solo me queda averiguar el cómo lo voy a conseguir.

Y créeme, todo iba bien. Pero de golpe llegó un virus que lo puso todo patas arriba.

Entonces ¿Qué es lo que voy a hacer a partir de ahora?

Pues voy a continuar igual, básicamente porque no quiero dedicarme a otra cosa. Y es que sé que lo que hago, es precisamente lo que tengo que seguir haciendo, por muy mal que vayan las cosas.

Te preguntarás si soy rico, si vivo en casa de mis padres o si tengo ahorros como para vivir sin cobrar.

Si me sigues en redes sociales, sabrás que para mí el dinero no es una razón para hacer las cosas. No obstante, soy consciente de que hay que pagar facturas y hay que comer cada día.

Pero también soy consciente de que estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario por continuar con mi proyecto.

Quiero seguir subiendo contenido a mis redes, aportar valor, ayudar a los demás y consolidar una comunidad que cada día se hace un poco más grande. Gane dinero con ello, o no.

Y si para conseguirlo tengo que pasar los próximos meses (o años) fregando platos por las noches o repartiendo pizzas en bicicleta, y así continuar con este proyecto, estoy dispuesto a hacerlo.

Como te dije al principio, no tengo prisa, entreno la paciencia cada día y tengo muy claro adónde quiero llegar.

Un fuerte abrazo.

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